Óscar F. Almazán, fundador de Almazán Creative, en Jerez de la Frontera

Sobre mí

Óscar F. Almazán

Programador, fotógrafo y entrevistador. Jerez de la Frontera.

Me llamo Óscar F. Almazán y detrás de Almazán Creative estoy yo. Programo software de gestión a medida y de pago único, grabo documentales de vida y produzco vídeo y fotografía para negocios pequeños. Si hablas con alguien de Almazán, hablas conmigo.

Almazán Creative es de abril de 2026. Lo que hay dentro, no. El nombre es nuevo porque hasta ahora cada cosa iba por su lado: la fotografía por un sitio, las entrevistas por otro, los programas por otro. En abril decidí juntarlo todo bajo un mismo techo y ponerle mi apellido encima. Lo de debajo lleva funcionando desde 1998.

Nueve años enseñando a gente que no era informática

Entre 2000 y 2009 llevé la web de Publicaciones del Sur, hoy Andalucía Información: la prensa de toda Andalucía, actualizada todos los días. PHP, CSS, bases de datos, diseño y posicionamiento en buscadores. También ilustraciones e infografías para el papel y maquetación en QuarkXPress.

Pero de aquellos nueve años lo que más me marcó no fue programar. Fue lo otro:

Formar a los redactores y a los directores de cada periódico para que pudieran subir sus noticias ellos mismos, de forma simple y sin romper nada.

Gente que sabía escribir y no tenía por qué saber de tecnología, publicando en una web grande sin depender de mí. Ahí aprendí lo único que de verdad importa cuando haces una herramienta para otro: si hay que explicarla dos veces, está mal hecha.

Veinte años después sigo haciendo exactamente eso. Ahora se llama Todo Controlado.

Después me tocó vender

De 2010 a 2013 estuve de asesor comercial de telefonía para empresas: Movistar, Orange y Vodafone. Cartera propia y puerta fría. Entrar en un sitio donde nadie te esperaba y conseguir que te dedicaran diez minutos.

Parece un desvío y no lo fue. Es donde aprendí a sentarme delante de alguien que no tiene por qué entender de tecnología y a preguntarle por su negocio antes de proponerle nada. Sigo haciendo lo mismo. La diferencia es que ahora lo que propongo lo programo yo.

Y por el medio, la imagen

Empecé por ahí, en realidad. La carrera técnica de Diseño y Multimedia en System Formación (1998–2000) fue lo que me metió en esto. Luego, ya trabajando, Artes Visuales en el Instituto de Artes Visuales de Jerez (2008–2009). Y en 2015–2016, el curso profesional de fotografía con Manuel Esteves.

De ahí salió Almazán Fotografía, en 2014, sobre todo moda. Años detrás de una cámara aprendiendo algo que no se aprende en un curso: que la gente se pone rígida delante del objetivo y que tu trabajo es que se le olvide que está ahí.

Eso es exactamente lo que hago hoy cuando entrevisto a alguien de ochenta años.

El vídeo lo aprendí solo, grabando.

Cómo nació Todo Controlado

No nació de una idea de negocio. Nació de ver un problema repetirse.

Trabajaba con hojas de cálculo hechas para clientes. Funcionaban bien. El problema nunca fue la hoja: era que la hoja estaba abierta de par en par. Alguien tocaba donde no debía, se cargaba una fórmula sin querer, y el lunes los números no cuadraban. Cada dos por tres.

Pensé que tenía que haber algo más sencillo que llenar aquello de macros. Y lo que hice fue ponerle una puerta delante: una portada, con sus botones, donde el que entra hace lo que tiene que hacer y no puede romper nada. Los datos siguen ahí debajo, ordenados. Lo que cambia es que ya nadie los descoloca sin querer.

Es la misma solución que le di a los redactores del periódico en 2003. Solo que esta vez tenía nombre: tenerlo todo controlado y a mano.

Cómo nació Árbol del Recuerdo

En 2021 monté «Hoy conocemos a…», un canal de entrevistas a gente con algo que contar. Sin guion de venta. Preguntar y escuchar. Le puse un subtítulo que sigue ahí cinco años después: «Marketing humano». Conocer a la persona que hay detrás del producto.

Haciéndolo me di cuenta de una cosa: la gente cuenta delante de una cámara cosas que sus propios hijos no saben. Nombres, oficios, cómo se conocieron sus padres. Y el día que esa persona ya no está, eso no se recupera de ningún sitio.

Árbol del Recuerdo es eso mismo llevado a una familia concreta. Una entrevista grabada como es debido, con su documentación fotográfica, para que dentro de treinta años alguien pueda ver a su abuela contándolo con su propia voz.

«Llegará un día que nuestros recuerdos serán nuestra riqueza.»
Paul Géraldy

Por qué vendo de pago único

«Yo soy de la época del Beta y el VHS. De las cintas de casete y de los DVD. Lo comprabas y era tuyo. Ahora se ha puesto de moda pagar todos los meses por algo que no va a ser tuyo nunca

No tengo nada en contra de quien vende por suscripción; hay negocios donde tiene todo el sentido. Pero que un negocio pequeño pague una cuota durante años por un programa que ya está hecho y que no va a cambiar, eso no me cuadra.

Prefiero que lo pagues una vez, que sea tuyo, y que si un día no quieres saber nada de mí, el programa siga funcionando igual.

Por qué trabajo con pocos clientes a la vez

Hoy vamos con prisa a todo. Y hay cosas que tienen que ir despacio.

En Árbol del Recuerdo, antes de grabar tengo que ganarme la confianza de la persona a la que voy a entrevistar. Eso no se hace en una llamada de diez minutos. Estamos hablando de su legado, no de un vídeo bonito.

En Todo Controlado, más de lo mismo. Para hacerte un programa a medida tengo que convertirme durante un tiempo en uno más de tu empresa: entender cómo trabajáis, escuchar mucho, y solo entonces decir «esto se puede hacer de otra manera». Porque casi siempre lo que frena a un negocio no es un fallo, es una costumbre. Y una costumbre no se ve desde fuera en media hora.

Por eso no llevo veinte proyectos a la vez. No me daría tiempo a escuchar.

Fuera de esto

Una hija que es el motor de todo lo demás. La música y la radio. Y, ya puestos, YouTube y Twitch.

Y ahora cuéntame tú

Si has llegado hasta aquí, lo justo es que me cuentes cómo trabajas. Sin compromiso y sin discurso: me lo explicas, y te digo con franqueza si esto te sirve o no.